martes, 26 de marzo de 2013

El chivo expiatorio

Las personas tenemos tensiones, frustraciones, ansiedades, bronca, desesperación, envidia, celos y otras emociones negativas que necesitamos descargar antes de enloquecernos o empezar a comernos las uñas. El problema es cómo las personas se desquitan. Lo más normal y esperable es que se predispongan a hablar con la persona conflictiva, intentar modificar la situación con algún rasgo negativo hacia su persona o intentar cambiar algo propio para adaptarse a un mundo que no siempre es moldeable a nuestra voluntad por manos propias.

¿Pero eso hacemos las personas? No. Optamos por otras vías que, si bien sirven para aliviarnos la tensión, no sirven para solucionar el asunto. Es como tomar una aspirina para el dolor de cabeza pero no tratar la infección que nos produce ese dolor, es decir, aliviar el síntoma pero no el padecimiento en sí (como se dice en el lenguaje médico). Esto ya lo traté en muchísimas entradas, así que voy a nombrarlas muy por arriba sin desarrollar demasiado: desquitarse con una persona que se nos cruzó en el camino, salir a correr o caminar, rechinar los dientes, golpear paredes, tirarnos de los pelos, comernos las uñas, dedicar estados resentidos y de gente pesada en redes sociales, hacer comentarios de pasada con contenidos maliciosos implícitos para el otro (en términos criollos sería "tirar palazos", "dar con caño" o "tirar indirectas").

Pero uno se pregunta... ¿qué cosas son las que molestan a la gente? Ufff, puede ser cualquier cosa, y cuando digo "cualquier cosa" digo CUALQUIER cosa. Ejemplos más comunes son el tener que tolerar forzosamente a alguien que no bancamos, el estar sin pareja, el no tener vida sexual activa, el tener una cara o cuerpo que no nos gustan del todo, que nos vaya mal en la facu, no conseguir trabajo, que la gente nos ofenda con sus comentarios o conductas, etcétera, etcétera, etcétera.

Pero yendo al grano con lo que se refiere la entrada: ¿esto justifica estar con un humor pésimo y desquitarse con alguien que NADA tiene que ver con los problemas ajenos? Sé que a veces se nos van de las manos las palabras y nuestras expresiones porque "nos agarraron cruzados", porque "estábamos rayados" o porque "no era nuestro día" esa oportunidad, ¿pero justifica putear o usar a alguien como una pelota anti-stress que apretujamos para sacarnos la bronca? ¿Es justo usar a alguien como una bolsa de boxeo para acabar con el frenesí animal que a veces parece que supera nuestra razón?

El chivo expiatorio es una expresión (tengo entendido) que viene desde la antigüedad, donde se depositaba todo lo negativo de un pueblo o una sociedad en un chivo, al que se le transmitían los pecados y culpas para que los "cargue" sobre él y luego se aleje de ese territorio para no volver. Es decir, era una tradición o un ritual donde uno buscaba aliviarse y desquitarse por medio de un tercero, en este caso un pobre animal. Inclusive creo que hacían que deambule en un desierto para que muera y todo.

Pero dejando de lado el posible origen de esta expresión vayamos al uso actual del significado (que sí, es bastante deducible): es utilizar a alguien para aliviar nuestras tensiones o depositar todo lo negativo sobre él. Puede ser desde echarle la culpa hasta re contra putearlo porque andábamos de malas y necesitábamos bardear a alguien. Es como si un cauce buscara desembocar en alguna parte, pero hubiera una represa o algún/algunos obstáculo/s que lo impide/n, y por tanto tiene que encontrar otra manera para seguir su movimiento. 

Aplicando esta analogía a lo social, podemos decir que si bien ciertos hechos nos producen ciertas emociones "negativas", no podemos desquitarnos porque algo nos lo impide: ¿que nos echen del trabajo? ¿que nos den una paliza? ¿quedarnos sin techo? ¿quedar como una "mala persona" o un "desubicado"?. ¿Entonces qué hacemos? Vamos y nos descargamos contra un objeto que sabemos que va a dejar que desatemos nuestra rabia sobre él quietito sin emitir queja alguna (en general, una persona que nada tiene que ver).

Ahora, ¿por qué esa persona y no otra? Generalmente es una persona que no te cae muy bien, o quizá es simplemente alguien que tenés cerca y que no tiene carácter y que se deja putear o maltratar con vos, como así también puede ser que te la agarres con nadie en particular y te desquites con todo el mundo (aunque la noción de chivo expiatorio supone algo de más de una vez tengo entendido).

Hay gente que saludás y te mira como si te estuviera echando un mal de ojo porque parece que con tu saludo las interrumpiste, hay otras que no paran de decir por todas las condenadas redes sociales el cómo no tienen vida sexual y cómo todos los del género opuesto son una mierda. También están quienes odian a la sociedad por no encajar en ella y quienes te ladran con espuma en la boca porque se pelearon con su mamá o algún pariente. 

Pero respecto al chivo expiatorio precisamente: esa persona siempre es la bardeada o puteada de un grupo, o es aquella a la que le van con todas las quejas y se le echa la responsabilidad de ser el causante de ellas (o de su solución también). Súper justo, ¿eh? Hacer pagar los platos rotos a alguien porque otro metió la pata, gritar a alguien o insultarlo porque tenés problemas familiares, no estar de humor o con buena predisposición con una persona porque estabas cansado del trabajo o porque no tenés sexo hace rato (o porque nunca lo tuviste directamente).

Por otro lado entiendo perfectamente que las personas tengamos distintas maneras de expresarnos y desquitarnos, por el simple hecho de que no somos omnipotentes y no podemos abastecernos o saciarnos de todo lo que necesitamos o queremos, pero no es justo desquitarse con otra persona porque es más fácil. Sé que cuando uno está tarado es difícil de razonar y tranquilizarse, sé que uno tiene ganas de romper todo o de quedarse solo sin ver a nadie, pero creo que no vendría mal intentar controlarse o respirar hondo antes de tener un arrebato impulsivo, y en caso de ya meter la pata pedir disculpas y explicar el porqué esa conducta tan irracional.

No voy a decir a quienes tienen problemas con su mamá que la enfrenten ni a quienes son unos frustrados sexuales que se masturben, como así tampoco voy a decir a los que tienen rabia o están indignados que que expresen su malestar como si fuera obligación, pero como conclusión puedo decir lo siguiente: piensen bien qué cosas pueden saciar su necesidad y cuáles pueden acabar con su malestar o dolor desde su raíz, y no solamente aquellas cosas que les sirven como catarsis rutinaria u ocasional para un problema que viene por otro lado, de una naturaleza que anula los efectos "a largo plazo" de la descarga o desquite con el otro.

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