jueves, 29 de noviembre de 2012

Existentes singulares que irrumpen en nuestras vidas

Básicamente el título de la entrada quiere decir "gente especial en nuestras vidas", pero como esa expresión está tan quemada y hoy en esta era post-modernista las relaciones son tan espontáneas, efímeras, desechables o huecas cualquiera puede decirle patéticamente "sos especial/importante en mi vida" a una persona random que conoce en un mismo día, así que preferí no usarla.

Si bien en otras entradas ya traté el asunto de cómo nos influimos o cómo tenemos cierta tendencia, orientación o necesidad a relacionarnos con otros, esta entrada hace énfasis en otros aspectos. Digamos que no todas las personas con la que nos relacionamos quedan en nuestra memoria para siempre, ni tampoco nos afectan de tal manera que produzcan una re-estructuración en nuestra personalidad o en alguna dimensión concerniente a nuestra persona (o en términos simples: ni pinchan ni cortan). También podemos decir que ciertas personas que para otras son admirables, influyentes, distinguidas o importantes o relevantes para los demás a nosotros a veces no nos mueven un pelo o podemos vivir sin estar pendientes de ellas. En este caso me refiero a, por ejemplo, artistas, sean actores, músicos, escritores, dibujantes, etc. etc. etc.

Ahora, en esta entrada no voy a incluir a celebridades famosas de hace 400 años atrás que te cambiaron tu forma de pensar, ver, vivir o experimentar las cosas, ni tampoco a personas famosas de las que escuchaste hablar o que a simple vista "conociste", es decir: no voy a incluir personas con las que realmente no hayamos tenido un trato más o menos asiduo, personal y/o íntimo. ¿Por qué? Porque leyendo letras de un músico, creyendo que él nos compone canciones para nosotros, o al ver un actor haciendo de un personaje que nos cayó bien o que nos identificó, no nos estamos relacionando con esa persona: en todo caso ESA persona expresa su mundo interior a los demás, de manera bastante difusa, amplia, y no de manera especial y particular a uno. 

Me refiero a gente que nos ha dedicado algo, o que al menos lo compartió con nosotros: una charla, un abrazo, compañía, enseñanza, opiniones, pensamientos, un regalo, etc. Muchos de nosotros posiblemente nos hayamos relacionado una vez con alguien en algún momento de nuestra vida que nos marcó de alguna forma, pero eso no hace especial a la persona siempre: algunas veces sí, y llegamos a encariñarnos con ella, y otras veces simplemente es un personaje raro, curioso o interesante con el que nos topamos y que nos dejó algo suyo en nuestras vidas. 

Algunas personas estuvieron ahí cuando estábamos solos, otras nos enseñaron distintas maneras de sentir, valorar, concebir, interpretar o experimentar cosas de la vida: cómo querer a alguien, cómo aprender a hacer algo, cómo reestructurar nuestros pensamientos, es decir: nos hicieron madurar de tal o cual forma...

Una persona especial en nuestra vida (ahora sí yendo al grano) es una persona que realmente sobresale del montón, ya sea por eso que alguna vez (o que repetidas veces en el mejor de los casos) nos supo dar, mostrar o enseñar, o sea por su peculiar y particular combinación de "cosas" suyas que le dan una personalidad bastante interesante. Puede ser alguien que admires, alguien que te guste o interese, alguien a quien quieras muchísimo pero a la vez de manera distinta a los demás, o alguien con quien simplemente tengas afinidad o cosas así.

Esa persona "especial" nos dio (o da) algo que los otros no, sea porque ella ya es así, porque nosotros tengamos una predisposición importante lograda con ella, por ambas, o porque tenemos un vínculo bastante interesante con ella que muy difícilmente logramos con otras (sea por falta de afinidad, de tiempo, de dedicación, de interés, etc). Muchas veces decimos que alguien tiene un "algo" que no podemos expresar, y quizá es porque buscamos algo muy específico que en realidad está bien extendido a toda su persona, o quizá porque nos produce ciertos pensamientos, actitudes o sentimientos que son una mezcla de un poco de todo, pero el caso es que evidentemente notamos que con esa persona tenemos algo especial, o que al menos la influencia que nos produce lo es.

¿Qué sería "especial"? Vendría a ser algo particular, peculiar, raro, fuera de lo común, único, difícil (o imposible) de imitar o repetir o encontrar en otro, es algo que nos conmueve de tal forma que hasta inclusive nos hace cambiar ciertos elementos internos de nuestra personalidad. Una persona especial puede darte desde mucha bronca hasta mucha ternura, hasta una gran admiración (como ya dije) hasta una inspiración importante a la hora de comportarte respecto a ciertos compromisos, valores, pensamientos y demás. Se podría decir que es un ser importante en  nuestra vida porque gracias a él cambiamos, y hasta podemos admitir, si observásemos hacia atrás en nuestra vida antes de haber tratado o conocido a esa persona, que todo era muy distinto, y que ahora lo sería de no habernos cruzado con ella. 

Si hay una relación constante, regular, asidua, habiendo un continuum con esa persona, es mucho mejor que quedarnos con la duda de quién era el misterioso personaje que nos cruzamos un par de veces (o solamente una) y nunca más en nuestra vida, o que quedarnos con las ganas de conocerlo o quererlo de tal o cual forma, ¿no? 

Ahora, ¿una persona especial aparece en frente nuestro e instantáneamente lo es? La verdad no creo que siempre sea así, a veces vivimos rodeados de personas a las que no les damos importancia o con la que venimos tratando durante semanas, meses o años, y no le hemos dado significativa importancia o atención durante ese tiempo. Digamos, es eso que muchas personas dicen popularmente como "nunca te había visto así", "no sabía que eras de tal forma", "nunca me di cuenta que con vos la paso bien" o cosas así (tipo cuando una persona comienza a echarle el ojo a otra que siempre tuvo cerca o en frente por ejemplo). También puede ser el caso de que esa influencia o esa manera de ver como "especial" al otro crezca progresivamente con el tiempo, como cuando una persona le dice a otra "me puse a pensar en todo lo que he compartido con vos, y la verdad sos re importante", o sino "nunca te lo dije, pero te re quiero bolud@" (como la gente ebria o que para tu cumpleaños te saluda así).

Ahora, ¿cómo podríamos nosotros ser especiales? Es fácil: compartiendo cosas con el otro, expresando nuestra complejidad y nuestros pensamientos o sentimientos que a veces son tan íntimos o "raros" que a otros podrían influirlos durante un buen tiempo o de manera definitiva, dejando nuestra marca, un recuerdo en ellos. Para ser especiales tenemos que mostrarnos frente al otro, darle algo que le sirva, que sea adecuado, "útil" o necesario para esa situación y para esa persona en particular, no regalando autógrafos o dándoles a todo lo mismo como una producción en serie: me refiero a algo "artesanal" del momento, algo bien personalizado y (justamente) especial para esa persona. Para calar hondo en el otro no se me ocurren otras maneras que esas...

Para concluir, quiero decir y recordar a quienes lean esto, que reflexionen, que abran sus ojos y vean a quiénes los rodean, cómo los influyen, qué aprendieron de cada uno de ellos en particular, qué decisiones les ayudaron a tomar, cómo nos enseñaron a ver de distinta forma alguna que otra cosa, o de qué manera los queremos o porqué sobresalen de la masa, del montón...

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