domingo, 29 de julio de 2012

Cómo conocemos al otro

Un dilema que todos tenemos que soportar es el cómo conocer al otro, o hasta qué punto lo conocemos o creemos hacerlo. El asunto de hecho es bastante complejo y muchas cosas son relativas respecto al mismo, y es por eso que voy a hacer un "compilado" de aquellas cosas que considero que son conocer al otro, además de la clásica mía: dar ejemplos y analizarlos y explicarlos.


Estos "ítems" que voy a postular son cosas básicas para tener en consideración para lograr un análisis personal respecto a cómo y cuánto conocemos al otro, y son al mismo tiempo factores o elementos artificialmente separados de una personalidad total y muy rica y compleja:


1) Sus fortalezas/habilidades
2) Sus hábitos/vicios
3) Su escala de valores
4) Sus creencias y pensamientos
5) Su afectividad
6) Sus modos de relacionarse (con los demás y con el mundo)
7) Sus gustos e intereses

1) Respecto a esto, me refiero a aquellas cosas "buenas" que tiene una persona, ya sean talentos, cosas con las que tiene facilidad o habilidad, y también aquellas cosas que se podrían considerar valorables, apreciables o buenas que alguien podría ser o poseer. Son las primeras que salen a la luz cuando alguien quiere a otro y le dice las cosas que le gustan de él, o cuando por ejemplo alguien está bajo de ánimo y el otro intenta animarlo señalándole estas cosas. Además, estos elementos a los cuales me refiero son los que tienden a hacer que nos sintamos atraídos hacia la otra persona, o que al menos la admiremos o respetemos.

¿Ejemplos?

  • "Sos muy bueno en matemáticas"
  • "Sabés dibujar re bien"
  • "Sos lindo"
  • "Sos agradable para charlar"


2) Acá hago énfasis en dos cosas distintas: primero, las costumbres de una persona, aquellas cosas que repite o que están en su repertorio habitual, que van desde su higiene hasta la manera de pensar o actuar en general en determinados contextos de manera básicamente automática. Se conocen más por convivir y compartir tiempo con la persona en distintas situaciones y contextos. 

Ejemplos:
  • ¿La persona es limpia o sucia?
  • ¿Ordenada o despelotada?
  • ¿Qué horarios tiene en su vida?
  • ¿Cuánto tiempo se toma para tales o cuales actividades? 
  • ¿Qué expresiones o acciones manifiesta ante ciertos estímulos generalmente?
  • ¿Qué cosas hace o dice sin querer?

Lo segundo es en cuanto las compulsiones, falencias, debilidades, complejos, asuntos no resueltos o inestabilidades de la persona. Muchas veces las personas son bien transparentes y se les notan enseguida sus "rayes", pero otras los tienen bien escondidos o disimulados (voluntaria o involuntariamente), y eso tiende a espantar al otro, como si hubieran descubierto un monstruo o algo así, como si aquello bueno que conoció no valiera nada. 


Ejemplos:
  • Maneras de reducir su ansiedad, tales como consumir alguna sustancia o desquitarse motrizmente
  • Qué cosas siente, cree, piensa o hace que evidentemente manifiestan un desequilibrio
  • Su grado de dependencia ante ciertas cosas, sean materiales o no
  • Estímulos que desequilibren a la persona y la haga responder de una manera ineficiente o exagerada

3) Esto no es taaan manifiesto ni tan obvio como todos creen, puesto que supuestamente todos tenemos los mismos valores más o menos establecidos de la misma forma, o porque supuestamente los compartimos la mayoría de las veces. Esto se ve más en las opiniones de la persona, y en la coherencia que las mismas tienen con el accionar de la persona. No es que haya dragones a enfrentar que nos permitan medir la nobleza y valentía de alguien, ni tampoco asuntos de vida o muerte constantemente que nos demuestren su nivel moral, pero pequeñas situaciones de la vida nos permiten contemplar claramente qué tendencias afectivas o ideales tiene la persona que la movilizan a actuar de una forma y no de otra, a elegir una cosa y no otra.


Ejemplos:
  • El ser honesto siempre, y evitar mentir
  • El ayudar al otro, en lugar de abusar de él
  • Cuán firme es la persona a la hora de defender sus convicciones
  • Qué tan respetuosa y tolerante es ante lo ajeno u opuesto a ella
  • Cuánta bondad expresa con sus palabras y sus acciones con el prójimo
  • Qué cosas condena, repudia o rechaza parcial o completamente
  • Qué cosas es capaz de hacer, y cuáles no  

4) En cuanto a esto, es obvio que hay que conocer cómo concibe una persona a nivel mental el mundo, además de ver cómo inviste afectivamente esas concepciones, significándolas o dándoles menor o mayor importancia, porque su manera de pensar, o las cosas en las que cree, influyen por ejemplo directamente sobre su escala de valores, en sus hábitos, sus ideales, fortalezas y sus vicios o fallas. Esto es más claro y fácil de ver porque puede ser bastante transmitible por palabras la mayoría de las veces, pero obviamente se necesita una charla decente y un tanto profunda o compleja para conocer estos aspectos. No solamente voy a la creencia en un dios o un principio universal cósmico o algo así, sino también en qué cosas son parte de la vida y cuáles no, como valores, ideales, el cómo funcionan las cosas, de qué están hechas, cuál es su fin o su propósito, etc.

Ejemplos:
  • Si la persona es materialista o no
  • Si la persona descarta la existencia de algún valor o bien
  • Cómo la persona concibe al mundo y los elementos que lo pueblan
  • Qué cosas considera que son reales y cuáles no
  • Cuáles son correctas o no, necesarias o no, básicas o no
  • Qué cosas no existen o al menos no le interesa que influyan en su vida

5) La afectividad es muy importante, puesto que abarca desde sus instintos básicos hasta su estado de ánimo, el cómo reacciona ante ciertas situaciones o personas y el cómo experimenta o significa ciertas experiencias por sobre otras. Generalmente las personas, además de sentirse atraídas generalmente por sus fortalezas o habilidades, también se sienten atraídas por su temple, por su estado anímico general, regular o constante, el cual a veces nos impresiona, perturba o asusta al ver que es perturbado o modificado aunque sea temporalmente. Esto nos permite conectarnos con nuestros sentimientos y los del otro, el estimuarlos y el permitirlos ser y sentirlos, además de depositarlos en el otro ser.


Ejemplos:
  • Su estado de quietud o aflicción
  • Su sentido del humor
  • Cosas que la hacen sentir cómoda, y las que no
  • Cuán violenta o agresiva puede ser
  • Cuán conectada está con sus emociones y sentimientos, y cuáles niega, ignora o rechaza
  • Cuán constantes o inestables son sus afectos
  • Qué cosas la afectan demasiado, perturbando por ejemplo su umbral de paciencia o su sensibilidad
  
6) Este punto, que es el modus operandi de la persona de alguna forma respecto al exterior, tiene mucho que ver con sus hábitos, fortalezas, vicios y afectividad. Bueno, en realidad, con todos los puntos anteriores que se encuentran acá. Es el modo de actuar de la persona, la posición que toma en el mundo, qué cosas hace o ejecuta y cuáles evita o prefiere no realizar instantáneamente. Se manifiesta en distintas situaciones y podemos observar o deducir qué siente o piensa el otro (parcialmente) a la hora de desplazarse en algún espacio, a la hora de ejecutar una tarea y su desempeño, o al momento de relacionarse con otros seres humanos. Esto, sin embargo, no significa que la persona sea igual todo el tiempo, puesto que los contextos nos modifican, limitándonos o estimulándonos a actuar de distintas maneras.

Ejemplos:
  • La manera en que trata a los demás
  • Cuánta distancia o cercanía tiene con los objetos que la rodean
  • Si es una persona con mucha o poca iniciativa
  • Cuán amplia es su expansión para estimular sus potencialidades y capacidades para ejecutar tal o cual cosa
  • Cuánto puede influir en los demás y en su medio modificándolos
  • La manera en que encara y trata situaciones complejas 

7) Bueno, por último están los gustos e intereses, que también son fáciles de conocer, porque con una simple charla tonta son visibles o reconocibles. Esto es importante porque condiciona la predisposición de la persona a conocer y aprender del otro, como el compartir cosas con el otro. También se incluyen las orientaciones y tendencias de esa persona a tales o cuales objetos que marcan inclusive su forma de desenvolverse, su forma de expresarse afectivamente, o inclusive la manera de significar o vivir experiencias e ideales. Esto permite que las personas se conecten, que compartan de manera simétrica o complementaria temas de charla, momentos juntos o el disfrutar cosas en común o que les puedan interesar al otro.


Ejemplos:
  • Gustos artísticos
  • Pasatiempos
  • Cosas que: 1) le parecen importantes, básicas y primordiales, 2) le parecen irrelevantes, tontas o secundarias, 3) que podrían interesarle que no conoce
  • Cuestiones o asuntos sobre los que sabe, como de los que no tanto

Bueno, acá terminé otra teoría loca con intentos de clasificación y distinciones de cosas que generalmente son obvias o posiblemente innecesarias. Creo que dejé todo bastante en claro, y particularmente admito que plasmé mi manera de concebir este aspecto de las relaciones entre personas y el cómo me manejo yo. Lo más gracioso es que pude escribir bastante y que además me gustó. Espero no haya sido tan denso de leer :P

sábado, 28 de julio de 2012

Los forever alone

Yes, el título de esta entrada hace referencia a la expresión o término popular que es un fenómeno global en Internet (un meme justamente es eso), que hace referencia a alguien que se encuentra en una condición de carencia o abandono de algún bien valorado, poseído, accesible y/o anhelable a nivel general en lo que respecta a las personas. En términos más simples: el sentimiento de miseria o la sensación de que el infortunio está persiguiéndonos y acechádonos constantemente, arruinándonos o coartándonos una vida "feliz" o mejor.

Ahora muchos se preguntarán, "¿qué se puede tratar sobre este asunto en una entrada?". Bueno, la respuesta incluye desde la actitud de las personas de quejarse o mantenerse cómoda en una posición poco favorable, o en la actitud de exhibir públicamente ese sufrimiento. Además, me harté y aburrí de esas dos actitudes muy populares de las personas (cercanas o no). Así que acá voy con mi descarga/intento de análisis:

1) Este punto va dedicado a la "actitud de miserable" que las personas sostienen o gestan. Oh, sí, esos mártires sufrientes que están solos o que han perdido algo que alguna vez tuvieron (independientemente de que lo hayan tenido o no), que constantemente culpan a la vida, que es una basura, que es cruel, que es mala, que todo lo malo les vive pasando a ellas, que su dios las abandonó, que el universo conspira en su contra y bla bla bla. Les tengo un mensaje especial: el universo, en caso de ser una entidad inteligente, consciente, autónoma o algo así, tiene cosas más importantes que joderle la vida exactamente a UNA persona todo el tiempo. Agrego además, que si uno va a sufrir y gemir de dolor o agonía, que lo haga artísticamente, no poniendo frases de Arjona o de algún músico latino que vive hablando de cosas deprimentes. Aunque también incluyo a gente que vive escuchando música depresiva, emo, gótica y bla bla bla: miseria, tristeza, oscuridad y toda esa parafernalia poser que son más identificables y aceptables para un maníaco-depresivo que necesita pastillas, y no para un adolescente o un ser humano que se enfrenta al apremio y las demandas que TODOS experimentamos por parte de la vida. Más que lástima, a veces dan asco o aburren, y todos sabemos muy bien lo molesto que es que alguien insista con un asunto o no pare de repetirlo, ¿no?

2) Además de la "actitud de miserable", sea pública o no, real o no, está la "actitud de nada-va-a-cambiar", que trasciende más el tiempo presente y se prolonga tanto a futuro como al pasado. Acá es donde vienen esos que sufrieron desde chiquitos, que no tienen oportunidades a futuro y demás, que sieeempre tienen la mala suerte de que naaada bueno les pase. Esta postura, básicamente, es de ser un cómodo, y en parte es bastante comprensible, porque somos seres que nos agotamos, que tenemos un límite de tolerancia y resistencia al dolor, y además nos frustramos o nos duele no obtener resultados ante ciertos movimientos que efectuamos sobre lo que nos rodea o sobre nosotros mismos. Pero, por otro lado, estancarse en un limbo de "oh, nada va a cambiar, ya estoy condenado", es dramatizar una situación posiblemente pasajera y modificable (con mucho o poco esfuerzo, con o sin ayuda). No digo que todos los que tengan esta actitud sean melodramáticos, extremadamente sensibles o teatreros, ya que obviamente hay situaciones muy dolorosas, fuertes o complejas que no son fáciles de superar y que de paso nos aturden y confunden, pero tampoco es para llorar todo el tiempo y gastar energías en chorrear lágrimas y gritar y putear todo. No voy a decir que la vida está llena de sueños que hay creer y seguir, que hay un arcoíris lleno de riquezas y luces de esperanza por todos lados, porque eso sería crap de libritos de auto-ayuda, pero tampoco en la vida todo es malo: de hecho, muchas valoraciones de lo bueno y lo malo, son muy subjetivas, y las cosas sin vida no tienen la culpa de ser o estar como obstáculo para nosotros. Por tanto, depende de cómo nos relacionemos con ellas o cómo las signifiquemos o valoremos, y acá incluyo oportunidades de trabajo, personas con las que podemos fomentar vínculos, oportunidades o falta de oportunidades para evolucionar o avanzar en nuestra vida, etc.

3) Ahora voy a proseguir con ejemplos de estas actitudes:

3.1) "Soy feo": Eso es muy relativo, y todo el maldito mundo dice lo mismo, ¿qué acaso hay solamente dos extremos que consisten en ser lindo/sexy y horrible/repulsivo? ¿qué acaso no hay rasgos que nos favorecen, otros que no tanto y otros que no? ¿No es que sobre gustos no hay nada escrito? ¿Todos valoramos la estética de la misma forma? Además, estamos hablando sobre hacer amigos al menos, o ser exitosos en lo laboral o hacer que alguien te aprecie mucho, no de ser el tipo más sexy en el top 100 de alguna revista yanqui ni ser la Miss No-sé-cuánto. No sé ustedes, pero un rostro no determina al 100% que te aprecies o que quieras relacionarte con gente, ni menos que sea más o menos querible. Oh, y ni hablar de la gente ciega que se enamora inclusive del otro sin conocer su rostro básicamente, digo, para los malcriados de "todo entra primero por los ojos" y bla bla bla.

3.2) "Soy tímido/callado": Bien, aceptable, es un tipo de carácter y de naturaleza, o un rasgo de la estructura de la personalidad de uno, no se puede negar, PERO, hay distintas maneras de comunicarse por distintos medios, y en distintos contextos. No estoy hablando de alcoholizarse para confesar cosas ni de vivir escondido tras un avatar online por escrito, porque hay más opciones que se pueden contemplar o al menos intentar. Y acá agrego a la gente sorda y/o muda, que no anda lloriqueando por no poder expresarse por la palabra comoa nosotros. Además, es imposible vivir aislando nuestro mundo interno del ajeno, uno revienta o se desespera, porque creo y considero que es algo natural y necesario el expresarnos de tal o cual manera, ya sea con música, escribiendo, dibujando, construyendo, gesticulando, como sea.

3.3) "Estoy solo": Oh, Dios, esta es la más molesta y la que más me saca de quicio. ¿Estás solo? Bueno, salí al mundo de una vez o expresate o comunicate con él. Es IMPOSIBLE que uno esté TOTALMENTE solo. Una cosa es tener un sentimiento de vacío o soledad, que por cierto mis estimados pobrecillos, TODOS experimentamos en esta existencia por tal o cual razón, y otra es decir "estoy solo, y vivo solo para siempre". Primero, si estás diciendo eso, hay un tercero con el que te estás relacionando o que al menos esperás que te escuche/lea esto, ¿no? Eso no es estar solo al 100%. Segundo: ¿sos tímido? Agarrá y empezá a buscar foros en Internet, grupos o páginas donde haya miembros que compartan tus gustos e intereses. Salí a pegar una vuelta o a frecuentar lugares donde puedas llegar a relacionarte de manera espontánea con alguien (tampoco digo contarle tu vida a un desconocido, ojo).

3.4) "Pareciera que estoy salado/maldito": ¡Oh! ¿Qué persona envidiosa te maldijo o te echó un mal de ojo o te hizo un trabajo con un charlatán roba-plata? ¿A qué dios engañaste o de qué ser sobrenatural te burlaste para desatar su ira y que recaiga sobre vos?. En caso de existir eso, claro, uno cree en lo peor, en la maldad y lo siniestro y oscuro, ¡nunca recordar o creer que también existe lo contrario, eh! Más viniendo de gente creyente que parece que no confía en que la providencia divina va a asistirlos. Además, sobre esto, agrego para aquellos que se la pasan sentados, rezando o no, con rituales o no, que las cosas no vienen a uno siempre, sino que a veces pasan cerca nuestro y tenemos que aprovecharlas, y que es totalmente imposible que haya una secuencia infinita e interminable de sucesos que arruinen la vida de uno. Muchas veces, está la famosa auto-profecía cumplidora, que es cuando alguien se predispone de tal forma (con los demás o con la vida) que todo lo que uno teme o no desea termina sucediendo, puesto que uno camina por el precipio al mismo tiempo que grita "¡me voy a caer! ¡me voy a caer!"

3.5) "Ya perdí mi oportunidad, no va a volver eso que perdí": Más de lo mismo, pero excusándose en la exclusividad de ese bien perdido, haya sido una persona, una oportunidad, una potencialidad o un objeto material. TODAS las cosas tienen algo de particular, que no sepamos verlo o valorarlo es otra cosa. Además, oportunidades en la vida de conocer cosas nuevas o que nos afecten de una manera específica hay bastantes. Si vas a estar quejándote todo el tiempo que perdiste a alguien que fue tu novio/a, que perdiste un trabajo muy importante, o que te perdiste la oportunidad de ganarte la lotería o tu talento para hacer alguna cosa, hacelo pero calentate en asumir la pérdida, sino vas a terminar estancándote, horas, días, meses y años en algo que posiblemente NO vuelva, y que generalmente, es algo con lo que no viniste al mundo ni que fue totalmente relevante para tu vida previamente. Está bien que tenemos huecos y vacíos por cosas a las que les hicimos lugar, pero eso significa que tenemos un lugar libre para que otra cosa lo ocupe, sin ser precisamente un suplente o no, ¿no cierto?

Bueno, hasta acá llegué con esta entrada. Creo que abarqué todo lo que pude por el momento, y creo que dejé en claro muchas ideas y opiniones respecto a este asunto del forever alone. Pero para terminar, voy a dejar una frase de un autor que siempre digo que me gusta cómo escribe, que es Goethe: "No, no repararás tu sed si la bebida no brota de ti mismo", frase que creo que está bastante clara, y que además es bastante cierta.

miércoles, 25 de julio de 2012

El porqué las personas nos distanciamos

Uno de los problemas más populares de cuando uno está estudiando, es que se pone a divagar y a pensar en cualquier huevada y se desconcentra, y eso me está pasando por pensar en esto, así que con su permiso, comienzo a expresarme para hacer catarsis.

Lo que estaba pensando era cómo me alejé de ciertas personas en la vida y las anécdotas o historias de terceros sobre cómo "se pudrió todo", o cómo simplemente "se desgastó", haya sido progresivo o casi instantáneo, entonces me auto-interrumpí mi estudio pensando "¿por qué? ¿por qué nos alejamos o distanciamos de personas que son cercanas a nosotros si nunca quisimos o pretendimos eso?". Entonces, descubrí que hay más de una respuesta respecto a ello.

Como ya desarrollé previamente en decenas de entradas de este blog lo que veo respecto a los seres humanos y sus necesidades de relacionarse con alguien e inclusive mantenerse apegado a esa persona sea de la manera que sea, no voy a volver sobre esos puntos muy detalladamente, así que acá voy:

1) No necesitamos más lo que el otro nos brindaba/daba: Eso sucede muchas veces y no nos damos cuenta. Sucede que muchas veces necesitamos algo, algo específico que otro, por su personalidad, por fortunas o azares de la vida, es o posee, y nos lo puede dar. ¿Estabas solo y justo apareció una persona que te podía hacer compañía? ¿Estabas desesperado y alguien estuvo ahí para ayudarte y evitar que te ahogues? ¿Necesitabas a alguien que te de algo de ego o te aclare tus pensamientos? 

Bueno, todos esos son ejemplos de lo que incluyo en este caso. Quizá la relación o vínculo que tuviste con esa persona fue breve, o al contrario, bastante extenso, pero la relación se acabó por al menos una de las dos partes.

2) Desconocimiento de facetas o lados de esa persona: Muchas veces pasa, el famoso "ay, yo no sabía que era así", "cuando realmente lo conocí, me decepcioné", y bla bla bla. Esto pasa generalmente cuando se convive con la persona, ya sea bajo el mismo techo o no. Con convivencia me refiero a compartir una considerable cantidad de tiempo y/o momentos juntos, y eso hace que uno conozca aspectos patentes y básicos de una persona, además de cómo se comporta, siente y piensa en diferentes contextos (como amigo, hermano, novio, compañero, etc. etc. etc.). 

Uno termina teniendo rechazo, asco o indiferencia a lo que conoce de otro, muchas veces ignorando todas las cosas buenas que el otro sigue teniendo (que no tienen porqué ser irreales o falsas por convivir en el mismo ser con las malas), o también porque "lo malo" del otro supera a lo bueno, o lo mengúa o lo inhibe. 

3) Por crecer y tomar diferentes caminos u orientaciones: Es cuando, a medida que experimentamos cosas y las significamos y organizamos en nuestro interior, nos condicionamos y determinamos a una manera nuestra de reaccionar, de sentir, de pensar y de vivir ciertas cosas de determinada manera: comenzamos con hobbies, intereses, orientaciones en la vida diferentes. Gastamos nuestro tiempo y energía en tales o cuales actividades, o comenzamos a deambular por diferentes círculos sociales, lo cual en parte obviamente nos aleja o acerca de varias personas. Además incluyo nuestras formaciones, modificaciones o variaciones de nuestras ideologías y escala de valores, cosas que siempre incluyo en todas mis entradas, porque nos condicionan y determinan tanto nuestra afectividad como nuestras decisiones y conductas (surge una mezcla interesante de eso).

Esto, para mí particularmente, sucede en la adolescencia, donde constantemente estamos de un humor inestable y sin identidad, y es por eso que muchas relaciones o vínculos con los demás son tontos, infantiles o pasajeros. Es como si primero fuéramos todos partes de un mismo tronco, pero a medida que crecemos y pasa el tiempo, terminamos ramificándonos de manera independiente de las otras ramas.


Por el momento, esas tres me parecen las causas más claras que tengo presentes, pero no dejemos de lado las secuelas o posibles consecuencias de todo esto: nostalgia, tristeza por lo perdido, dolores de cabeza, lamentos por duelos y pérdidas, huecos que quedan en nuestra vida de aquellos que alguna vez fueron parte de la nuestra y de nosotros mismos (o que lo siguen siendo), como también el surgimiento de problemas al relacionarnos con otros por pretender repetir patrones o hallar lo que otro nos dio (comparar de alguna u otra forma).

Sin embargo, esto no significa que ambas personas estén contentas con el resultado de la distancia tampoco, y más de una vez la otra persona intenta adaptarse al ritmo de la vida de la otra, o inclusive pretende ser parte de esa vida, por ejemplo intentando cambiar o yendo con ella hacia donde ella va, para no distanciarse y perderla. 

Yo creo, personalmente, que las personas ocupan un lugar en nuestra vida que no puede ser reemplazado por nadie, ya que con todas las personas vivimos y experimentamos cosas similares pero a la vez distintas, más si tenemos un vínculo especial que tiene algo particular que lo hace ser justamente... especial (valga la redundancia). Creo también, que si hay que llorar o lamentarse, hay que hacerlo y expresarlo todo el tiempo que necesitemos, sin tener remordimientos, culpa o angustia por lo que perdimos (tengamos la culpa o no, parcial o totalmente). En la vida nos unimos y separamos de cosas, sean personas o materiales, y uno puede sobrevivir a ello, ¿por qué? Porque somos seres enteros, unidades indivisibles, complejidades que dan dolores de cabeza a todo pensador, teórico o autor. 

Aunque por otro lado, hay gente muy dependiente de otros, gente que se arrastra y queda muy marcada por otra, pero eso, ya es algo patológico, ya sea por exceso de sensibilidad, miedo al vacío o la soledad y demás, que muchas veces en su medida mínima ya nos influyen a relacionarnos con otros de manera exitosa o trágica, superficial o profunda.

Lo mejor, para concluir, supongo que es tener al otro ser (el que alguna vez fue quizá, ¿quién sabe si seguirá igual o en el mismo estado?) en nuestra memoria, pero sin torturarnos ni dramatizar la pérdida, para no traumarnos solos. Tarde o temprano, uno, más allá de suspiros o muecas de confusión, sigue siendo uno, y puede seguir adelante en la vida, que es de uno y de nadie más, por más que se la comparta de tal o cual con forma con quien sea...

Y agrego, como última cosa, que esta entrada se la dedico a todos aquellos que alguna vez fueron conmigo, como aquellos que dejaron algo dentro de mí, que me ayudó a ser quien soy hoy día, o que me ayudó a ser alguna vez en mi vida, en algún momento exacto...