lunes, 2 de enero de 2012

Romances y refutaciones


Bueno, hoy tenía ganas de hacer una exposición de ideas sobre un tema al que suelo dedicarme en mi cabeza seguido, por el simple hecho de que es complejo y que las respuestas que obtengo de la mayoría o de mi persona misma no me convencen mucho: el amor. 


No estoy hablando del amor ordinario, sino de ese amor por el que muchas personas lloran y ríen: el amor romántico.


Como todo el mundo habla de lo que es el amor, yo voy a agarrar para otro lado: el lado crítico y las refutaciones. Advertencia: si sos una persona romántica o que tiene dichos tales como "el corazón tiene razones que la razón desconoce", te sugiero que ya vayas cerrando esta pestaña/ventana, porque va a ser para que te molestes.


Bien, vamos a esto: partamos de que el amor es un estado al cual se llega por tales o cuales caminos (desde tener una súper amistad hasta pasar mucho tiempo con alguien y empezar a verlo de otra forma), y que es un estado de alegría y afinidad con otra persona que uno intenta mantener para que no decaiga.


Bueno, partiendo de esa "definición" (creo que es aceptable para básicamente todos) vamos a refutaciones sobre lo que parece ser amor y no siempre lo es (o al menos no llega a serlo plenamente) respecto a:


1) Gustar: Supongamos que una persona le "gusta" a otra, bien: ¿qué es gustar? Si vamos al término más ordinario es cuando las personas "pegan onda" o "tienen interés en otra". ¿Eso significa que se llegue a amar? La respuesta es más que obvia: no. El interés en alguien en general es una contemplación o consideración de otra persona como potencial pareja/compañera, quizá es una predisposición al surgimiento de sentimientos, y ahí es donde generalmente comienza el cortejo. Ahora: ¿esto es necesario para amar? No, debido a que muchas personas tienen sentimientos románticos hacia otra sin darse cuenta, también puede ser que los nieguen, o quizá simplemente la naturaleza de la relación fue progresiva y sin cortejo. Te hago pensar una cosa: ¿cuántas veces "pegaste onda" o tuviste "feeling" con alguien y no duró mucho? ¿qué acaso no se puede tener onda con una persona y después con otra y otra y otra? ¿no puede interesarte más de una persona? Esto es más un capricho que algo realmente firme, y es algo que nos duele admitir a veces. 


2) Sufrir por el desprecio/indiferencia del otro: Bueno, la indiferencia o el rechazo del otro, como el famoso "no te veo como otra cosa", "no siento nada" o "no estaría con vos" no siempre es indicador (como se cree popularmente) de estar enamorado: muchas veces simplemente es un dolor producido por un desprecio o rechazo en sí. Es también una sensación de privación o posiblemente de inferioridad, puesto que nos censuran posibles oportunidades y nuevas experiencias con la persona, pero no precisamente porque se sienta algo por ella, repito.


3) Tensión sexual: Convengamos que lo sexual está presente (ojo, no hablo de lo genital puramente), por el simple hecho que oh casualidad siempre uno se endulza o interesa por una persona del sexo que nos atrae. Sin embargo... el sexo no siempre es condición para enamorarse (de ser así no existiría sexo casual y todos los que se besan por casualidad o todos los actores porno se enamorarían así sin más). La tensión sexual surge también cuando se nota o toma conciencia de la condición de el ser del otro también como sexual: puede ayudar a que uno se interese por la persona de otra forma y que se forme un vínculo que a la vez alimente sentimientos específicos románticos (y viceversa), pero no siempre es condición. ¿A qué voy resumidamente? Que el que alguien te parezca sexy o tengas ganas de acostarte con esa persona no significa que te estés enamorando.


4) Amor a primera vista: Imposible, y no lo digo desde la lógica y bla bla bla: lo digo desde el sentido común. En general el amor a primera vista es una impresión fuerte que alguien nos produce, no es (a mi criterio) descubrir un alma gemela para enlazarse por el resto de la eternidad o un flechazo de un tipo en pañales. Esto es básicamente un capricho o una fascinación por alguien. ¿Se siente algo? ¡No lo voy a negar! Pero uno no anda queriendo a la gente de repente: me parece una total incoherencia que para querer a otros de tal o cual manera lleve tiempo y que un sentimiento "especial" (e intenso) como el amor surja de la nada.


5) Confusión: Bueno, este está jodido... y es porque la persona inclusive lucha contra posibles mociones afectivas que estén surgiendo en su interior. Generalmente acontece cuando una persona no está muy segura de qué quiere de la otra o qué naturaleza está tomando el vínculo que tienen y cómo el mismo la está afectando. Muchas veces pasa con personas que eran solamente amigas y de repente, ¡chan channn! Sorpresita inesperada. La manera más básica de terminar con la confusión es verificando si realmente se siente algo por la persona (estando cerca de la persona, expresándole cariño y dejando que la otra lo exprese) o simplemente esperando que pase el tiempo a ver si la confusión sigue o si todo se aclaró. Agrego que muchas metidas de pata surgen con esta, siendo que ninguna de las partes quizá quiso herir a la otra.


6) Llevar mucho tiempo juntos: Que una relación lleve su buen tiempo no determina en lo absoluto que sea para siempre o fuerte: quizá están minutos, días, meses y años haciendo exactamente lo mismo, dando vueltas en las mismas cosas, y cuando la relación se desestructura o reestructura un poco, ¡chau! Se fue la magia y viene la parte fea. El tiempo importa mucho para fortalecer las cosas, para que maduren y demás, pero también para poner a prueba, ¿no?


7) Los celos: Pasa cuando ves que una persona con la que estuviste está con otra persona, o justamente cuando alguien que te interesa o por quien creés sentir algo está con otra persona (ya sea en una relación o dedicándole la atención más que a vos). Esto tampoco es un indicador de sentir algo: puede ser, nuevamente, un capricho, consecuente de una necesidad o demanda nuestra de recibir cariño o atención. Además el auto-estima o la idealización juegan su parte, y comenzamos a compararnos con otra persona que tiene algo que nosotros tuvimos o que no tenemos (y que quizá nunca tengamos). Se puede tener celos y envidia de inclusive bienes que no conocemos o de personas desconocidas, ¿o no?


8) Soñar o imaginar: Bueno, en esto se incluyen los "que sería si...", "qué hubiera sido si...", y es bien fácil: tenemos una naturaleza soñadora, y otras personas tienen muchos rasgos de la misma en su persona. Son personas risueñas o personas muy idealistas. Esto abarca desde irse a dormir pensando en alguien o en una situación romántica y que se dibuje una sonrisa o lágrimas en el rostro de uno, y también tiene una explicación sencilla: no soportamos estar solos siempre y nos podemos producir sentimientos por abstracciones o ideales. Acá se mete la pata en general porque uno impone ese esquema interno sobre uno externo, y de hecho creer enamorarse siendo supuestamente el otro el estímulo, siendo que en realidad el estímulo es puramente interno y el otro fue solamente la gota que derramó el vaso. La desesperación o la curiosidad también ayudan a este estado o condición en la persona, y ella vive sufriendo por esto, puesto que si hay que "culpar" a alguien, es a ella misma...


9) La experiencia: Acá hay otro problema: la gente que se cree sabia del mundo porque estuvo en una o más relaciones ("fallidas" o "exitosas"). ¿La experiencia hace algo? Sí y no: permite conocernos y saber hasta qué punto en parte podemos amar o ser amados, es decir, inspirarnos sentimientos especiales o inspirarlos, ayuda al auto-estima y a tener una noción de qué se siente estar enamorado, PERO muchas personas confunden experiencias previas con lo que quieren, hasta inclusive quedan estancadas o se desesperan en revivir fantasmas del pasado en personas nuevas (se den cuenta o no), y ahí surgen cuestiones como comparar a un ser humano con otro o buscar sustitutos. Además, que con una persona ciertas cosas funcionen no significa que en una relación nueva lo mismo sirva o sea igual, ¿no?


Esos factores son los primeros que se me vienen a la cabeza y que a más de uno nos han atravesado. Insisto: no vengo a imponer leyes, aunque obviamente estoy siendo subjetivo por más que no lo intente, pero tampoco no se puede negar que estas cosas realmente están en nosotros y en el otro, y que influyen en nuestra dinámica afectiva y relacional. No es tampoco un análisis extremadamente "frío y lógico", sino que es con ayuda del sentido común y experiencias que - pareciera - son básicamente universales. 


"El ser humano es un bicho raro" me dijeron por ahí...



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