viernes, 21 de octubre de 2011

¿Y si pudieran borrar parte de tus recuerdos?

Partiendo de que el ser humano es capaz de producir, reproducir, interpretar y distorsionar informaciones, por medio de operaciones cognitivas como la atención o la memoria, es afectado por las mismas, y es capaz de afectar la realidad, operando sobre ella y los elementos que la conforman (desde el conocimiento hasta seres humanos que pueblan el mundo). Al ser afectados, se forma nuestro carácter, se forma nuestra paciencia, nuestros estilos de ejecutar las cosas, mantenemos o modificamos creencias, nos interesan ciertas cosas y otras nos dan igual, como otras nos producen mucho asco y otras curiosidad. Una persona sin recuerdos, sería una tabula rasa, algo vacío, estéril, puesto que nuestros recuerdos, experiencias y aprendizajes, hayan sido duros y crueles, o experiencias tontas, y por qué no nombrar también las vergonzosas, son aquellos nos hacen ser lo que somos. 

Acá no estoy haciendo referencia a un determinismo ni a que estamos condenados con el pasado y bla bla bla, solamente estoy diciendo que muchas veces, para saber el por qué sentimos, pensamos y hacemos tales o cuales cosas, de tal o cual manera, podemos remitirnos a nuestra historia personal para poder resignificarlo o al menos comprenderlo, y reducir nuestra ansiedad (aunque sea temporal y/o parcialmente). Por eso quizá existen registros y por eso existe la historia: para saber el por qué el presente es como es, siendo este patrimonio de múltiples procesos, eventos y transformaciones sucedidas en un tiempo pretérito.

Pero ahora... imaginemos que nos ofrecieran borrar ciertas escenas, imágenes dolorosas, recuerdos crueles, complejos conformados por un montón de pensamientos unidos retorcidamente unos con otros que cada tanto nos perturban, alguna persona que básicamente nos hirió, alguna experiencia que moriríamos de vergüenza si todos se enterasen, un par de palabras de las cuales nos arrepentimos... ¿qué harías?

Yo no voy a negar que en mi memoria, particularmente, tengo recuerdos bastante molestos y que me ponen de muy mal humor cada tanto, y no: no es que ando con tiempo libre para pensarlos o analizarlos y demás, son cosas que están en mi mente y es totalmente natural que hagan resonancia cada tanto, ya sea porque algún estímulo externo los reactivó o porque simplemente una cadena de pensamientos vino a pasar por ese eslabón.

Ahora... sin un recuerdo... ¿seguiríamos siendo nosotros? 

Respuesta: no, al menos no completamente. Nosotros tenemos una historia, tenemos nuestras cicatrices y heridas, y de allí aprendemos, sabemos, decidimos para dónde ir y para dónde no... voy a dar ejemplos de qué creo yo que pasaría, si a una persona se le quitasen sus recuerdos:

Ejemplo 1: imaginemos una persona tiene una cicatriz de un accidente que tuvo, y ese accidente hizo que la persona, al seguir viva, valore mucho más la vida y la viva intensamente, además de tener una fuerte vocación de ser doctora salvando vidas, y su cicatriz sea una marca que le recuerda eso cuando está deprimida o de bajos ánimos. Imaginemos que a la persona le hacemos olvidar esa infausta experiencia. ¿Valoraría la vida así? ¿Su vocación seguiría siendo firme? ¿Sabría de dónde vino esa cicatriz y qué representa ella? ¿Tendría sentido ser doctor? ¿Conocería con qué inspiración o fundamentos? Posiblemente la respuesta a todas esas preguntas sería un "no", por el simple hecho de que esa idea, que pudo producir múltiples consecuencias en esta persona, dependió, para su génesis y mantenimiento posiblemente, de esa experiencia.

Ejemplo 2: una persona solicita que por favor se le borre de su cabeza toda referencia (hasta mínima) de una persona que conoció de la cual se arrepiente, puesto que sufrió demasiado y no hizo más que darle unos buenos dolores de cabeza, además de muchos sentimientos encontrados, aunque maduró y aprendió mucho conociendo el lado imperfecto del ser humano, encarnado en esa persona. ¿Qué pasaría? Esta persona quizá tendría alguna noción de la imperfección humana, pero no le vería sentido, no le vería un por qué, sería como una especie de creencia impuesta de afuera, o un pensamiento sin carga afectiva (por tanto inútil y vacío).

Ejemplo 3: Supongamos que otra persona pide que se le quite de su cabeza de una vez por todas un discurso poco amistoso que le dijo a otra persona en un momento de rabia, y que cada tanto le carcome su cabeza del dolor y la pena, más al saber que esa persona quedó muy dolida por lo que ella le dijo. ¿Qué pasaría? Primeramente si la viese por la calle saludaría a la persona como si nada, quedando la misma atónita. Otra posible consecuencia, sería, justamente, cometer el mismo error con la misma persona o con otra, al haber desaprendido y haberse desentendido del posible aprendizaje por la consecuencia de su conducta agresiva y dañina para otros.

Aquellas ideas oscuras, viscosas, que se escurren de nuestra consciencia, que se esconden en rincones desconocidos para nuestra lucidez, están en nuestra cabeza. Sí: pueden darnos dolores de cabeza, hacerse presentes de tal o cual forma, nos pueden desgastar, desesperar o hasta incluso hacer querer callar nuestras voces internas aunque sea unos instantes, pero justamente nos recuerdan quiénes somos, qué hicimos, por qué y cómo eso nos influye hasta hoy día... Además, en caso de la pesona desaprender la experiencia, posiblemente, como dije antes, podría volver a cometerla, y quizá si le ofrecieran la posibilidad de vuelta, volvería a solicitar que se la extraigan o eliminen de su cabeza, cayendo en un círculo vicioso.

Y ni hablar de aquellas experiencias que conllevaron unas a otras creando un efecto mariposa: por llorar en la calle por algo que otro nos hizo, no hubiera aparecido una persona a ayudarnos escuchándonos o dándonos contención, y esa persona, que luego se torna una verdadera amiga, termina formando parte de nuestra vida. Ahora al revés: si olvidamos esa escena, ¿cómo recordar qué fue lo que nos unió a esa persona? ¿en qué base se sienta nuestro afecto básico por ella si la confianza y contención que ella nos inspiró perdiese potencialmente su origen o su por qué? Serían, en todo caso, sentimientos extraños, sentidos como ajenos, desconocidos a nosotros.

Concluyo con unas frases que veo que pueden venir bien al asunto:

"Algunos cargan su corazón en la cabeza, otros cargan la cabeza en el corazón. El truco es mantenerlos separados mientras trabajan juntos" (David Hare)

"Se puede aprender de todos. Yo aprendí a callar de los charlatanes, aprendí a ser tolerante de los intolerantes y aprendí a ser educado de los maleducados" (Kahlil Gibran) 

"La experiencia no es lo que le pasa a un hombre. Es lo que un hombre hace con lo que le pasa" (Aldous Huxley) 

"Si quieres conocer el pasado, mira el presente, que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente, que es su causa" (Buda) 

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